006|salvación
f. Rel. Consecución de la gloria y bienaventuranza eternas.
La adolescencia puede llegar a ser muy hostil y cruel para algunas personas. Tu cuerpo está cambiando, y lo comparas con el de las demás, quieres tener más pecho porque te están llamando plana, mejor no porque si tienes mucho te dicen que es porque quieres llamar la atención de los niños; quieres más culo porque así les gusta a los niños y además así no pareces una niña, pero en realidad no quieres tanto porque sino te llaman culo gordo.
Te pasas todo el día en una montaña rusa de emociones porque las hormonas no te dejan tranquila y menos aún cuando te tiene que bajar la regla. Lloras sin saber el por qué exacto quizás fue porque has visto una mariposa o quizás porque has pensado en la muerte o en lo sola que te sientes; de repente, te ríes durante seis minutos seguidos porque has visto un vídeo pero en verdad tampoco es que sea tan gracioso.
Y entre toda esta vorágine de sentimientos y pensamientos el mundo quiere que te conozcas bien, pero sin dejar de complacer a los demás y hacer lo que se espera de ti. Porque si te sales de los márgenes que te han impuesto: la cagaste.
Por todo esto, es muy importante tener una salvación durante todos estos años, en los que todo el mundo espera que te comportes como una niña y a la vez como una adulta. Pasar todos esos años sin una salvación, tiene que ser verdaderamente horrible y aterrador.
Tu salvación puede o ha podido ser leer libros —si eran de Wattpad mucho mejor—, la música, un programa de televisión, una serie, un deporte, un hobbie, la moda, el arte… cualquier cosa que te hiciera o te haga obsesionarte y volverte absolutamente loca, y hacer que te olvides por un momento de la realidad en la que vives.
Si tienes suerte, puedes compartir todo lo anterior con alguien cercano a ti, ya sea una amiga, una prima, una amiga de la familia… sino también puedes tener la maravillosa suerte de vivirlo sola —desde la experiencia digo que tampoco es nada malo—, otra opción es compartirlo en Internet y así conoces a gente con tus mismos gustos —algunas de mis amigas salieron de ahí—. Pero la cuestión es vivirlo y disfrutarlo de una forma u otra.
Otra cosa buena de tener una salvación, es que te puedes expresar a partir de ella. Puedes crear cuadros en los que expresas todas tus emociones internas, puedes dar con una canción en la que te dice justo lo que necesitabas oír, te puedes sentir identificada con el personaje de una serie porque tiene la misma historia, puedes crear tus propios outfits con los que te sientas más tú etcétera.
Además, quién sabe, a partir de tu salvación puedes encontrar a lo que te gustaría dedicarte en un futuro o lo que también te salvará durante tus veinte —que tampoco son nada fáciles—.
Desde mi humilde experiencia, mi salvación fue la música y ser una fangirl —bueno y la serie de SKAM España—. Todo empezó con OT y siguió con Taylor Swift, pasando por todos los artistas que fui descubriendo en esos años. Gracias a todo esto, a los dieciséis, descubrí que realmente me encantaría dedicarme a cualquier cosa que se relacione con la industria musical. Y ahora, con casi veintidós, sigo siendo una absoluta melómana y aún pienso lo mismo.
Por tanto, es muy importante tener una salvación y disfrutarla y vivirla lo más que uno pueda. Luego en unos años, lo recordaremos todo con cariño y ternura.
Te mando un besito en la frente, y hasta que me acuerde de escribir ✨
Recomendación musical: She used to be mine by Sara Bareilles
Recomendación audiovisual: Ladybird by Greta Gerwig




